Tragedia en el Acelhuate, hay al menos 27 desaparecidos

» Un bus fue arrastrado por la corriente en Arenal de Montserrat. A las 12:30 a.m., rescatistas accedían a una parte de la carrocería

Al menos 27 personas se encuentran desaparecidas desde anoche cuando el bus en el que viajaban fue arrastrado por una fuerte correntada de la quebrada del Arenal Montserrat. El grupo regresaba a sus casas después de un culto de media semana de la Iglesia Elim a la que pertenecían.

El suceso ocurrió pasadas las 9:00 de la noche a la altura de los multifamiliares de la Colonia Málaga. En ese punto descendió la última persona, un adolescente, instantes antes de que el conductor perdiera el control por la fuerza del agua.

Wilson Flores, miembro de Cruz Verde, confirmó, tras hablar con el joven, que en el vehículo viajaban del orden de 30 personas entre adultos y niños.

Este medio captó las imágenes cuando el bus se perdía en la correntada con el agua por encima de las ventanillas. Un par de personas colgadas del techo trataban en vano de amarrarlo a algún lugar de la orilla. Se conoció que una de ellas sobrevivió al suceso cuando saltó y alcanzó tierra firme.

Pasadas las 11:00 de la noche, miembros de los cuerpos de socorro encontraron una parte de la carrocería del bus, poco más de un kilómetro abajo de donde fue visto por última vez. La estructura había quedado encallada en un tramo del puente.

Otra parte del vehículo apareció casi un kilómetro después.

Conforme avanzaba la noche, familiares de las personas que viajaban en el bus se acercaban a la zona de la tragedia. Las escenas de dolor se sucedían a medida que se conocían más detalles del siniestro. Entre el llanto y las palabras de aliento, algunas personas mantenían la esperanza de encontrar a sus seres queridos.

Pasadas las 12:45 de la madrugada, los primeros socorristas descendían con cuerdas a la parte de la estructura atorada bajo el puente, en el barrio Santa Anita, al final de la 13 Avenida Sur y Calle Francisco Menéndez.

A esa hora, el nivel del agua había descendido sustancialmente. También dejaba al descubierto lo que desde hacía horas rodeaba en la mente de muchos de los presentes: los cuerpos de las víctimas. Desde la parte superior del puente se podía observar los restos de, al menos, una de las víctimas del bus atrapada entre los hierros.

Vecinos de la zona se mantenían en vigilia junto a los familiares. Por momentos, el silencio sólo era interrumpido por la fuerza de una corriente venida a menos y los mandos y órdenes que salían de la boca de los socorristas.

Pasadas las una y cuarto de la madrugada se conocía el primer listado de desaparecidos por parte de 911. Gersam Pérez, jefe de la unidad, informaba de forma preliminar de 27 desaparecidos. Varios de ellos pertenecientes a las misma familias. Tres de ellos eran de apellido Cruz, Juárez, Reyes y Hernández. El conductor del bus era Josué David Ramos Lara.Al menos 30 personas se encuentran desaparecidas desde anoche cuando el bus en el que viajaban fue arrastrado por una fuerte correntada de la quebrada del Arenal Montserrat. El grupo regresaba a sus casas después de un culto de media semana de la Iglesia Elim a la que pertenecían.

El suceso ocurrió pasadas las nueve de la noche a la altura de los multifamiliares de la Colonia Malaga. En ese punto bajó la última persona, un adolescente, instantes antes de que el conductor perdiera el control por la fuerza del agua.

Wilson Flores, miembro de Cruz Verde, confirmó que en el vehículo viajaban del orden de 30 personas entre adultos y niños.

Este medio captó las imágenes cuando el bus se perdía en la correntada con el agua por encima de las ventanillas. Un par de personas colgadas del techo trataban en vano de amarrarlo a algún lugar de la orilla. Se conoció que una de ellas sobrevivió al suceso cuando saltó y alcanzó tierra firme.

Pasadas las 11 de la noche, miembros de los cuerpos de socorro encontraron una parte de la carrocería del bus, poco más de un kilómetro abajo de donde fue visto por última vez. La estructura había quedado encallada en un tramo del puente.

Otra parte del vehículo se encontró casi un kilómetro después.

Conforme avanzaba la noche, familiares de las personas que viajaban en el bus se acercaban a la zona de la tragedia. Las escenas de dolor se sucedían a medida que se conocían más detalles del siniestro. Entre el llanto y las palabras de aliento, algunas personas mantenían la esperanza de encontrar a sus seres queridos.

Pasadas las 12:45 de la madrugada, los primeros socorristas descendían con cuerdas a la parte de la estructura atorada bajo el puente, en el barrio Santa Anita, al final de la 13 Avenida Sur.

A esa hora, el nivel del agua había descendido sustancialmente. También dejaba al descubierto lo que desde hacía horas rodeaba en la mente de muchos de los presentes: los cuerpos de las víctimas. Desde la parte superior del puente se podía obserbar los restos de, al menos, una de las víctimas del bus atrapada entre los hierros.

Vecinos de la zona se mantenían en vigilia junto a los familiares. Por momentos, el silencio sólo era interrumpido por la fuerza de una corriente venida a menos y los mandos y órdenes que salían de la boca de los socorristas.

Fuente elsalvador.com

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